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Mi experiencia religiosa

miércoles, abril 04, 2007 by Ginnette




Desde pequeña elegí asistir a la Iglesia Católica. Mi bautizo a los 12 años, precedió a mi Primera Comunión y luego a mi Confirmación.
He tenido mis etapas en las que he asistido con regularidad a misa y a noches de oración, y otras en las que no saco el tiempo para ir.

He sentido en muchas ocasiones el gran amor de Dios en mi. Como aquella vez que me pasó lo siguiente:
"Trabajando en una agencia de viajes, cometí un error con una reservación en la que dos hermanos con sus esposas viajarían a Europa utilizando sus millas de viajeros frecuentes. Uno de ellos, el más quisquilloso, hizo un cambio en su reserva y por error cancelé un segmento de viaje muy importante del de su hermano.
Cuando nos percatamos de que el vuelo estaba muy lleno y que iba a ser muy díficil reponer la reservación, este señor estalló en gritos, amenazas e improperios contra mí. Me llamaba cada 10 minutos a ver si ya habia resuelto el problema.
Yo tenía los pelos de punta, super nerviosa y angustiada. El utilizar las millas les ahorraba a ellos casi RD$20,000 por persona en esa época. Ya estaba pensando como iba a conseguir ese dinero. Hablamos con una supervisora y ella nos pidió 24 horas para ver que se podía hacer.
Esa noche apenas pude dormir, la angustia me estaba matando. Al otro dia, entré varias veces a ver la reservación a ver si se habia resuelto. Cuando alrededor de la 1:00pm, entre nuevamente, ví que la supervisora pudo solucionar el problema.
Yo me fui al baño y me eché a llorar. Sentía como una opresión en el pecho que no me dejaba respirar. No era de alivio, no era porque se había resuelto. Era porque yo sabia que Dios estaba trabajando para lo mejor y yo me desesperé. Era como que había dudado de El. Que mi fe había fallado. Y me sentí tan miserable. Y así viví otros casos parecidos.




Lamentablemente no me he decidido a aceptar a Dios como mi Señor y Salvador. Por lo menos no en la forma en que uno se abandona a El y deja todo en Sus manos. Mi problema es que yo todo lo quiero resolver, yo no me puedo sentar a esperar. Yo siento que tengo que hacer que las cosas sucedan, que las cosas pasen. No sé como dejar que El actúe en mi vida, como abandonar esas prácticas que no me aportan nada como persona.

Soy además la persona que más fácil perdona, pero a los demás, no me perdono errores pasados. Acciones inconscientes y que lastimaron a otros. No puedo entender por qué Dios olvidaría estos errores y me abre Sus brazos. La verdad es que he envidiado a aquellas personas que se han decidido a dar el paso, a sentir el gozo de tener al Señor en sus oraciones.

Me gustaría que Vics, Rosannita, Ingrid, Virtuox, Tmac, entre otros, compartieran conmigo su experiencia del encuentro con Jesús y que otros nos motivemos en esta Semana Santa a encontrar la paz en nosotros mismos.

(continuaré con este tema)


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